Durante varios días, miles de peregrinos y visitantes procedentes de distintos puntos de Galicia, del norte de Portugal y de otras regiones de España se reúnen en torno al Santuario de Nuestra Señora de A Saínza para participar en una de las celebraciones religiosas y populares más importantes de la provincia de Ourense.
La Romería de A Saínza mantiene viva una tradición centenaria en la que la devoción a la Virgen comparte protagonismo con la música, la gastronomía, las reuniones familiares y las celebraciones populares. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia, es el principal acontecimiento del calendario festivo de Rairiz de Veiga y uno de los grandes referentes del turismo religioso de la comarca de A Limia.
La historia de esta celebración está estrechamente vinculada al Santuario de Nuestra Señora de A Saínza, uno de los principales centros de peregrinación mariana de la provincia de Ourense. Sus orígenes se encuentran en la antigua iglesia levantada en 1721 por Pedro González Gándara, aunque el impulso definitivo de la devoción y de la celebración llegaría posteriormente de la mano del párroco Manuel Alonso Dorado, que vivió entre 1804 y 1875.
El sacerdote promovió la reconstrucción del templo y contribuyó a consolidar la devoción a Nuestra Señora de A Saínza. A él se atribuye también la incorporación de una de las representaciones más singulares de la fiesta: el Ataque o Combate de moros y cristianos.
Según recoge el investigador y párroco Florencio Gándara, esta representación comenzó alrededor de 1840. Con el paso del tiempo se convirtió en uno de los elementos más característicos de la celebración. El acto recrea el enfrentamiento entre ambos bandos mediante diálogos en verso y la disputa entre sus capitanes, hasta llegar a la victoria final de los cristianos. Los moros, finalmente arrepentidos y convertidos, terminan honrando a la Virgen.
La programación de la fiesta gira alrededor de la imagen de Nuestra Señora de A Saínza y de los numerosos actos religiosos que se celebran durante estos días. Las novenas y las misas congregan desde primera hora a cientos de fieles, que acuden movidos por la fe, la tradición familiar o compromisos personales adquiridos con la Virgen.
Uno de los momentos más esperados llega con la solemne procesión. Durante su recorrido, miles de personas acompañan la imagen entre rezos, cánticos y ofrendas, creando una de las estampas más emocionantes de la celebración. La participación no se limita a los vecinos de la zona: son muchos los peregrinos que llegan desde diferentes puntos de Galicia y del norte de Portugal para participar en esta muestra de devoción.
Para muchos visitantes, regresar cada septiembre a Rairiz de Veiga forma parte de una tradición familiar que se transmite de padres a hijos. Esa continuidad explica en buena medida la fuerza que conserva la celebración después de tantas generaciones.
Aunque la dimensión religiosa ocupa un lugar central, la fiesta no se entiende sin su vertiente popular. Desde primeras horas de la mañana, las inmediaciones del santuario se llenan de familias y grupos de amigos que preparan sus mesas bajo los árboles para compartir una comida.
Las comidas campestres son una de las tradiciones más arraigadas de A Saínza. No se trata únicamente de una pausa para comer entre los actos de la jornada, sino de un auténtico momento de encuentro en el que varias generaciones se reúnen alrededor de la mesa.
La gastronomía también tiene un papel destacado. A la comida que preparan las propias familias se suma la oferta de restaurantes, establecimientos hosteleros y puestos instalados durante la celebración. Entre los productos que pueden encontrarse destacan algunos clásicos de la cocina gallega, como la empanada, el pulpo, la carne al caldero, los embutidos, el pan artesano y diferentes dulces tradicionales.
El resultado es un ambiente especialmente familiar y abierto, en el que se mezclan vecinos de Rairiz de Veiga, personas que viven fuera y regresan durante estas fechas y visitantes que se acercan por primera vez a conocer la fiesta.
La Romería de A Saínza se prolonga durante varios días y cuenta con una programación cultural y de ocio que complementa los actos religiosos. Las actuaciones de música tradicional, los grupos folclóricos, los pasacalles y las verbenas llenan de actividad el entorno del santuario y contribuyen a mantener el ambiente festivo durante toda la jornada.
La presencia de gaiteros y agrupaciones tradicionales aporta además un marcado carácter gallego a la celebración. A ello se suman conciertos y actividades dirigidas a los más pequeños, de manera que la fiesta ofrece propuestas para diferentes edades y públicos.
Esta combinación explica que A Saínza haya conseguido conservar su carácter tradicional sin dejar de ser una celebración abierta a nuevas generaciones. La música, la gastronomía y las actividades culturales conviven durante estos días con los actos religiosos y con las reuniones familiares que forman parte de la identidad de la romería.
La importancia de la celebración va más allá de su dimensión religiosa y cultural. La llegada de miles de personas convierte la Romería de A Saínza en uno de los principales motores económicos del año para Rairiz de Veiga y para buena parte de la comarca de A Limia.
Durante estas fechas aumenta considerablemente la actividad de restaurantes, establecimientos hosteleros, comercios y otros servicios de la zona. La ocupación de los alojamientos también experimenta uno de sus momentos más importantes del año, mientras que numerosos vecinos que viven fuera aprovechan la celebración para regresar al municipio y reencontrarse con familiares y amigos.
La organización de un acontecimiento de estas dimensiones requiere, además, la colaboración de numerosas personas e instituciones. El Concello de Rairiz de Veiga, la parroquia, las diferentes administraciones públicas, los cuerpos de seguridad, Protección Civil, vecinos y voluntarios trabajan conjuntamente para garantizar que los actos puedan desarrollarse con normalidad y que miles de personas puedan disfrutar de la celebración.
La Romería de A Saínza representa una de las expresiones más vivas de la religiosidad popular gallega. Cada septiembre, el santuario vuelve a convertirse en el centro espiritual y social de A Limia, reuniendo a personas que llegan por motivos muy diferentes pero que terminan compartiendo un mismo espacio de encuentro.
La fe y la tradición religiosa conviven aquí con las comidas al aire libre, la música, la gastronomía y las celebraciones populares. Es precisamente esa mezcla la que ha permitido que la fiesta mantenga su identidad a lo largo del tiempo y continúe siendo una cita especialmente esperada por quienes conocen la tradición.
Para quienes quieran conocer todos los detalles de la celebración, su historia y su programación, la web oficial de la romería ofrece información sobre A Saínza y esta fiesta declarada de Interés Turístico de Galicia.
Cada septiembre, miles de personas vuelven a reunirse en este rincón de Ourense para mantener viva una tradición que forma parte de la memoria de varias generaciones. A Saínza es, en definitiva, mucho más que una celebración religiosa: es un punto de encuentro entre devoción, cultura, gastronomía y convivencia que continúa formando parte de la identidad de A Limia.